Jueves, 24 Agosto 2017 00:00

Caminando entre Marxismo y Feminismo

 

Como todo movimiento social, el feminismo en su pluralidad se identifica con diferentes corrientes ideológicas. Existe la vertiente dentro del feminismo que batalla en contra de la violencia, la desigualdad, y contra todas las formas de discriminación hacia la mujer, pero no se cuestiona el sistema de clases en el que está compuesta la sociedad

  Mientras que la corriente marxista lleva consigo implícita una mirada de clase, que eleva la lucha en defensa de los derechos de la mujer y le da una perspectiva de un universo mucho más amplio. Desde el punto de vista histórico ubica al patriarcado con la aparición de la propiedad. Lleva al plano de visible lo invisible. El doble rol entre el trabajo remunerado y el no remunerado y como se complementan estos roles.


   La división sexual del trabajo hace que mayoritariamente, las mujeres ocupen en el mercado laboral, lugares que se identifican históricamente con las tareas que realizan habitualmente al seno del hogar. Por ejemplo en la rama de la vestimenta, en la salud en las tareas del cuidado, en la elaboración de alimentos y otros tantos.

   Esto trae como consecuencia la identificación de los problemas comunes al establecer un vínculo laboral, lo que conlleva a la organización para lograr mejorías en las condiciones de trabajo y ámbitos de negociación colectiva, que hagan perdurar aquellas conquistas logradas a través de la lucha.

   La importancia de lograr y pelear por estos objetivos, trae aparejado el elevar la mira por otras reivindicaciones en el plano social en donde las mujeres ocupemos lugares de decisión aportando al fortalecimiento y a la creación de políticas públicas a favor de una mayor participación.

   Sin identificación de la clase social no habrá avance igualitario ni político para las mujeres. A lo largo de la historia la situación se ha perpetuado. Mientras el hombre ha ido ganando tiempo libre, con la adquisición de las nuevas tecnologías, las mujeres han invertido del tiempo que no tenían, para formarse, estudiar y acceder al mercado laboral sin desatender su familia.

  Desde una visión marxista, siempre se ha considerado que la configuración de la familia y el trabajo doméstico, forman parte de la lógica del capital, por lo que la lucha de las mujeres por su liberación, forma parte de la lucha de clases.

   Fanny Edelman* en uno de sus reportajes expresaba: “la emancipación de la mujer está profundamente unida a la lucha de clases, a la transformación de la realidad social, un cambio profundo en la conciencia de la gente. Y nunca me voy a olvidar de una frase de Marx que decía que el pueblo piensa como la clase dominante en términos generales. Y es así, y vencer eso, cambiar la subjetividad del ser humano es un proceso muy largo que yo, naturalmente no voy a ver, pero en el que confío profundamente”.

 

Ariana Lado 

 

* Fanny Edelman fue fundadora y presidenta del Partido Comunista de la Argentina (PCA). Participó como voluntaria en las Brigadas Internacionales en defensa de la Segunda República Española. Fue pionera y precursora de las luchas femeninas en los siglos XX y XXI. Recibió en marzo de 2011, poco después de cumplir 100 años, la Orden José Martí, la más alta distinción que confiere el Consejo de Estado de la República de Cuba. Luchadora incansable de todas las horas, Presidenta de la Federación Internacional de Mujeres FEDIM entre los años 1972 y 1978
El 24 de febrero de 2011, con motivo de su cumpleaños 100, se le realizó un homenaje en el Teatro Nacional Cervantes, del que participaron diversas organizaciones sociales y figuras políticas. Falleció en la Ciudad de Buenos Aires, el 1 de noviembre de 2011.